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El vicepresidente ejecutivo, en compañía de otros funcionarios, se reunió
con directivos de la entidad financiera -aún en manos del Grupo Santander- para
negociar el precio a pagar. Anauco considera que la medida no debe afectar
directamente a los ahorristas.
Tan sólo horas después de que el presidente Hugo Chávez anunciara la posible
nacionalización del Banco de Venezuela (BCV), directivos de la entidad y
representantes del Ejecutivo iniciaron las negociaciones para concretar la
compra de la institución.
El jueves en la noche, el vicepresidente ejecutivo, Ramón Carrizález, se
reunió en su despacho con el presidente del Banco de Venezuela, Michel Goguikian.
A la cita también acudieron el ministro de Finanzas, Alí Rodríguez Araque; el
vicepresidente de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), Asdrúbal Chávez; la
superintendente de Bancos, María Elena Fumero; y el presidente del Banco Central
de Venezuela, José Félix Rivas.
Así lo informó un comunicado oficial, el cual resaltó que la intención del
encuentro era “conversar sobre los términos para la negociación de compra del
Banco de Venezuela”.
Durante una alocución en cadena de radio y televisión, el presidente Chávez
anunció el deseo del Ejecutivo de adquirir el banco, y por ello invitó a su
dueño, el español Grupo Santander, a discutir el precio de la entidad.
Reacciones
Durante el primer día de actividad bancaria luego del anuncio presidencial,
el Banco Central de Venezuela aseguró que el sistema financiero opera “de manera
satisfactoria y con solidez”.
“En atención a la función social que desempeña al servicio de la Nación, el
Instituto Emisor reitera su compromiso de velar por la continuidad y eficiencia
del sistema de pagos nacional, con lo que se garantizan los intereses vitales de
la sociedad y el carácter de servicio público del sistema financiero”, señaló el
BCV mediante un comunicado.
Paralelamente, el presidente de Banesco, Juan Carlos Escotet, indicó que
-hasta donde sabe- no hay otros bancos en venta. Además, considera que el Estado
entiende la conveniencia de mantener al sector bancario en manos privadas.
Comentó que en este momento, los usuarios están decidiendo con qué tipo de
banco trabajar: con los del Estado o los privados.
La Alianza Nacional de Usuarios y Consumidores (Anauco) considera que la
compra del Banco de Venezuela por el Estado no debe afectar directamente a los
ahorristas.
Roberto León Parilli, vocero de Anauco, afirmó que una vez que el Estado
asuma el control de la institución, los usuarios están en el deber de pedir
información sobre el destino de sus recursos, productos financieros, tasas de
interés y calidad del servicio.
Visión Estatista
Analistas estiman que las nacionalizaciones continuarán, pero en otros
sectores como alimentos o salud. César Aristimuño, de la consultora Aristimuño,
Herrera & Asociados, considera que es “un claro objetivo del Gobierno tener una
red nacional eficiente de distribución de alimentos”. Para Luis Vicente León, de
Datanálisis, la filosofía oficial es “tanto Estado como sea posible y tanta
empresa privada como sea inevitable".
El Estado acumula empresas e industrias
Previo a 2007, el Estado venezolano nacionalizó distintas empresas, como
Venepal (rebautizada Invepal), pero nunca como luego de la reelección
presidencial, ha actuado sobre el capital privado, adquiriendo desde empresas de
telecomunicaciones hasta plantas productoras de lácteos.
El año pasado las nacionalizaciones más emblemáticas fueron las de la Cantv,
junto con Movilnet y Caveguías; diez centrales eléctricas, incluso la
Electricidad de Caracas, y las asociaciones estratégicas y convenios operativos
de la Faja Petrolífera del Orinoco.
En 2008, anunció la adquisición de Lácteos Los Andes, a la cual bautizó como
Enlandes, y de la mayor cadena de frío del país, que controla 60% del mercado
nacional.
De igual forma, nacionalizó la industria cementera, a cargo de las empresas
Cemex, Holcim y Lafarge, y el sector siderúrgico, en manos de Sidor.
Ahora anunció que comprará el Banco de Venezuela.
Riesgo país de la Nación aumentó por anuncio de estatización
El riesgo país de la Nación, medido por el Indice EMBI+ del banco de
inversión J.P. Morgan, se disparó a 655 puntos luego de que el presidente Hugo
Chávez anunciara la posibilidad de nacionalizar el Banco de Venezuela.
Este índice, que intenta medir el grado de riesgo que corren las inversiones
extranjeras en alguna nación, era de 604 para Venezuela en marzo de este año. El
valor actual de este indicador para nuestro país está tan sólo 2 unidades por
debajo de Ecuador y muy por encima de Argentina, los dos países latinoamericanos
que lo acompañan entre los más “riesgosos” del mundo.
A pesar del impacto de la medida, la Bolsa de Caracas cerró estable.
Ahorristas se mantienen tensos y expectantes
Largas colas en cajeros, áreas de negocios y taquillas, “lo normal”, comenta
Railin Durán, Gerente de la sede de La California del Banco de Venezuela,
acostumbrada a la afluencia. Caras de desconcierto ante la pregunta: ¿qué opina
usted sobre el anuncio hecho por el Presidente de la República sobre las
intenciones estatales de comprar el banco de Venezuela?. “¿Este banco?”, “¿ahora
será del Estado?”. El clima tras la noticia en sucursales capitalinas de la
entidad se resume en una gran interrogante.
Tensos y expectantes se encuentran los ahorristas. Sin embargo, no son pocos
los usuarios que aún desconocen el anuncio.
Un diálogo se llevó a cabo entre dos ahorristas: “No sabía, no tengo tiempo”,
enuncia uno. “¡Pues pendiente porque se trata de tus reales!”, contesta Juan
Rivas, otro usuario.
Comentarios van y vienen mientras las transacciones transcurren “con bastante
gente pero sin novedad”, de acuerdo a Durán. Los ahorristas se preguntan cómo
los afectará, desconocen los detalles y sus repercusiones, ante lo cual se
manifiestan atentos y sin definir su relación futura con la entidad.
Moraima García, transportista, mostró satisfacción: “El dinero estará
protegido y no se irá fuera del país”. Por su parte, Rivas insistió: “Es
preocupante, más incertidumbre para los inversionistas . La plata no saldrá, se
quedará en el gobierno”.
Temerosos y confiados
Los retiros por miedo no faltaron a lo largo del día. En la sede de Chacao el
ambiente no era distinto, al final de la cola. El estudiante David Pedroso
manifestó saber de clientes que cancelarían sus cuentas. “Será otra institución
estatal ineficiente”, agregó.
Johnny Quevedo, también ahorrista, manifestó confianza: “No importa mientras
no perjudique a los ahorristas”.
En la agitada sede principal del banco, Arelis Camargo, asistente contable,
expresaba: “Perdimos otra empresa, queda esperar”. Junto a ella, la estudiante
Mary López dijo: “gestiono mi cuenta pero muy a la expectativa”, concluyó.
Los clientes se mantenían alertas a las consecuencias
ELSA CECILIA PIÑA / YACARLI CARREÑO
Vía: EL TIEMPO
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