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Un nuevo fenómeno aparece en el campo del dinero
electrónico, específicamente en el sector del dinero plástico, se trata de
tarjetas de crédito emitidas por grandes cadenas comerciales. El fenómeno
es conocido parcialmente en Venezuela, puesto que tiendas importantes como
Rattan y el CC. Sambil han emitido sus propias tarjetas en asociación con
la banca. La innovación que se introduce es la emisión de la tarjeta sin
asociación con la banca, sino mas bien para competir con ella.
El portal colombiano Portafolio.com.co nos refiere la
situación en el hermano país.
Vía: Portafolio (Colombia)
DINERO PLÁSTICO PROPIO, UNA ESTRATEGIA PARA FIDELIZAR A LOS CLIENTES Y FACTURAR MUCHO MÁS
La competencia entre las cadenas de comercio es cada vez más
feroz y por eso sus márgenes de rentabilidad son cada vez más bajos, al menos en
lo que respecta a su actividad original de venta de productos. Por este motivo y
por su batalla por la comisiones con el sector financiero, los grandes almacenes
se han animado desde hace más de dos años a tener sus propias tarjetas de
crédito, desarrollando así una nueva fuente de ingresos, que además es bastante
rentable.
Algunos como Carrefour, Cafam y Colsubsidio decidieron aliarse con un
banco para contar con su tarjeta, pero otras como el Éxito, Falabella y Olímpica
decidieron hacerlo solas. El más reciente anuncio fue el de la cadena La14,
fuerte en el occidente del país, y que para este propósito se alió con la
compañía de financiamiento comercial Giros y Finanzas.
Para quitarles mercado a los bancos, los almacenes ofrecen promociones y precios especiales a sus clientes de tarjetas de crédito, lo que a su juicio responde también a la promesa hecha por Fenalco, el gremio de los comerciantes, de que en la medida en
que se reduzcan las tarifas financieras, los almacenes trasladan los menores
precios al consumidor.
Por mucho tiempo las cadenas intentaron financiar a sus clientes con opciones como los cheques posfechados, la separación de mercancía o difiriendo el pago en ‘módicas cuotas’ (estrategias que todavía utilizan), pero ahora con las tarjetas de crédito, les va mucho mejor, pues las tasas de interés de este medio de pago siempre son las más altas. De hecho casi siempre están muy cerca del límite máximo de usura autorizado por el Gobierno. El año pasado la tasa de usura era de 31,89 por ciento y el interés promedio que cobraban las tarjetas era de 28,97 por ciento. Hoy el tope de usura subió a 32,75 por ciento,
así que se prevé que el costo de los créditos con tarjeta haya subido en forma
similar.
Otra estrategia de competencia usada por los almacenes, consiste en no
cobrar cuota de manejo mientras la tarjeta de crédito no sea utilizada, como es
el caso de Falabella.
Una comisionista que sigue de cerca el sector, sostiene que otra ventaja de las tarjetas de los almacenes es que les generan fidelización de sus clientes y les sirve para aumentar la compra promedio por persona. La prueba de esto está en que en la última temporada de promociones del Éxito, 17 por ciento de su facturación se consiguió por esta vía.
PORTAFOLIO.COM.CO 30/01/08
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